Ene 13 2009

Cultura digital participativa: último escenario de lo popular

Las posibilidades que se abren para la repotenciación del ejercicio literario con la emergencia y extensión de las llamadas tecnologías digitales interactivas, conforman el escenario final para lo popular, que ahora se puede entender como hipertextualización o virtualización de la ciudad letrada o como la posibilidad real de empoderamiento (expresivo y creativo) del hombre común. tal vez estemos pasando ya, como dice carlos Monsivais, del rancho al Internet

Lo popular se revela en la apropiación que jóvenes y otros sectores marginados de la ciudad letrada hacen de los nuevos repertorios tecnológicos para recrear y poetizar su vida y para operar como productores directos y autónomos de obras (así sean obras menores) y para resistirse a las formas del control y dominación contemporáneas. Cito largamente a Rocío Gómez Zululaga quien ha escrito la mejor descripción que se ha hecho sobre las posibilidades que abren las nuevas tecnologías

“Estas tecnologías movilizan nuevas formas de relación del hombre con su mundo interior y exterior, permiten incrementar las capacidades de comunicación, construyen formas de registro inéditas, de la experiencia; tienen modos de control potencialmente descentralizados, estimulan formas nuevas de solidaridad y de política, constituyen ambientes amigables de creación, producción y diseño; tienen un carácter háptico que tiende a involucrar el cuerpo entero, no se limitan sólo a captar el intelecto y cada vez requieren menos mediaciones interpretadoras. Vehiculizan además formas de pensamiento, de cognición y de acción que operan como piezas de bricolaje; propician formas de saber en las cuales el mapa emerge mientras la acción ocurre; los errores se asimilan en ese saber/hacer que funciona de forma aleatoria, compleja y en ocasiones hasta desordenada. Los nuevos repertorios tecnológicos más que instrumentos, constituyen ambientes educativos, donde potencialmente podemos integrar, correlacionar y desarrollar competencias intelectuales, lenguajes y sistemas notacionales conquistados por las historias sociales e individuales de las personas. Nos son instrumentos que se agregan al mundo social, pero tampoco son simples objetos pasivos sobre los que recae la acción humana, sino que operan como verdaderos agentes sociales.

Pero contra cualquier tecnooptimismo, debemos recordar que si la máquina no nos encuentra suficientemente enriquecidos interiormente, la máquina no hará sino saquearnos y dejarnos finalmente vacíos. Ningún dispositivo técnico es capaz por sí mismo, sin producción humana que lo preceda y acompañe, de crear y generar producción social, en tanto ninguna técnica tiene significación intrínseca, sino solamente el sentido que le dan múltiples actores. Los nuevos repertorios tecnológicos requieren de formas humanas de acompañamiento y andamiaje, vínculos sociales entre pares, relaciones educativas escolares y no escolares, redes culturales, organizaciones comunitarias, movimientos sociales, etc.”

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Este nuevo escenario estaría impactando la literatura al menos en cuatro aspectos

1. Seduciendo a escritores y lectores con los temas y los códigos de expresión generados con la emergencia de los nuevos medios interactivos. El mecanismo, en este caso, es similar al de apropiación de los códigos masivos por la literatura previstos por Amar Sánchez. Así, algunas novelas usan el formato visual del chat o del correo electrónico, por ejemplo, para sustituir y dar más realismo a los diálogos entre personajes. Otras, traen temas propios de las aventuras del ciberespacio, como es el caso de la novela colombiana: Bandidos y hackers, del escritor Albeiro Patiño Bules, ganador del premio nacional de novela de la Universidad de Antioquia en el año 2006.

Dijo el jurado en su momento:

Bandidos y hackers es una novela original por su temática y su escritura literarias. Se trata, en resumen, de una modalidad civilizada y posmoderna de thriller fundada en el universo de las computadoras y la informática. La novela responde a un nuevo lenguaje. Y éste no es más que el reflejo acerado, frío y sin alma del mundo moderno de los hombres que viven condenados al vértigo tecnificado de la cibernética. El papel del lenguaje en Bandidos y Hackers es esencial. Y es que el mundo del crimen, en esta insólita novela, encarna en una comunicación encriptada que se transforma, poco a poco, en un enigma digno de ser interpretado. Bandidos y hackers es, por otro lado, la historia de un hacker –Simón Temp-, pero también es un recuento de los hackers más célebres de la historia y, además, un relato minuciosamente documentado de la informática. En esta novela, por otra parte, desfila una gélida soledad humana. Una herida ontológica, y por ello mismo irreversible y sin cura, atraviesa la vida de estos hombres para quienes sólo importan una computado portátil, un celular y la posibilidad de hacer el mal a quienes indefectiblemente realizan un mal mil veces peor: las ubicuas redes bancarias, las gigantescas y feroces multinacionales, los totalitarios aparatos de la inteligencia estatal.

Dice el autor: Ha sido inspirado por dos hombres: el primero es Kevin Mitnick, considerado por algunos como el hacker más famoso de la historia; el segundo, Stanley Mark Rifkin, quien, a los treinta y dos años de edad, llevó a cabo una extraordinaria defraudación: el 25 de octubre de 1978, haciendo uso de técnicas de Ingeniería Social, consiguió la información necesaria y transfirió ilegalmente 10,2 millones de dólares desde cuentas del Security Pacific National Bank a cuentas personales. El Security Pacific National Bank fue un banco con sede en Los Ángeles, California, adquirido en 1992 por el Bank of America.

Un par de ejemplos interesantes  del condicionamiento que ejercen las nuevas estéticas son el caso de la novela Los muertos de Jorge Carrión y lo que he llamado la mashupización de los géneros. Todo ello muy vinculado a la lógica de los deseos y los derrames

2. Reconfigurando los roles de autor, lector y texto. Estas reconfiguraciones dan origen a lo que algunos autores han llamado nuevas formas literarias en Internet, de las que se destacan los “hipermedias literarios” y en general las narrativas digitales)::

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Mi propia trayectoria, podría servir para ilustrar esto. En mi caso personal, el camino que me llevó desde la expresión literaria hasta el arte de la cibercultura, comienza con las singulares dificultades expresivas de  mí opera prima: la novela Gabriella Infinita. Desde el punto de vista canónico de la literatura Gabriella era un relato fragmentado, sin articulación explicita, con una incómoda heterogeneidad discursiva y con una excesiva demanda de participación para el lector, pero con un potencial multimedial interesante. Su solución narrativa se dio cuando encontré el formato hipertextual. El formato hipertexto y sus estructuras narrativas son la mejor forma para contar historias multiformes. De hecho, el problema de las perspectivas narrativas múltiples o de la multiplicidad de los personajes tiene en este soporte el mejor recurso. Sin embargo el hipertexto exige una lógica y una estética que va más allá de dar albergue a una combinatoria narrativa. Exige y promueve, en primer lugar, la interactividad, esto es, la participación del lector a través del medio. Pero aún más: el medio digital facilita, una morfología múltiple. De modo que la decisión de “formatear” a Grabriella en el soporte hipertextual condujo a aplicar toda la visión técnica y estética de los mundos digitales, condujo a la producción del hipermedia Gabriella Infinita, un intento por generar una obra que contuviera la mejor salida de los potenciales hipertextuales y audiovisuales que contenía la versión novela. Este paso del texto al hipertexto y al hipermedia exigió una reconfiguración del texto original, así como el diseño de un nuevo recorrido narrativo, más ágil y verosímil,  un mejor trámite a las sugerencias audiovisuales, una interfaz interactiva y el ensamblaje de distintos elementos multimediales como audio, videos, animaciones e infografías.

En contraste, Golpe de gracia (mi segunda obra hipermedial) se diseñó desde el comienzo como una pieza altamente interactiva y multimedial. Por un lado combina texto, ilustración, audio, modelado, animación y programación y, por otro, intenta contrarrestar la llamada “pragmática del interfaz” (demasiado énfasis en la actividad de navegación, en detrimento de la adquisición de contenido).

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Golpe de gracia ofrece al usuario cuatro estrategias de profundización. Una es la invitación a participar en actividades interactivas más allá de la exploración de los recursos multimediales (sala de juegos). Otra es la oportunidad de conocer el formato literario de la historia (sala de lectura). También se propone al usuario, a partir de la documentación que ha sido necesario colectar para el desarrollo de la historia en sus diversos momentos de creación, el aporte a dichos temas. Al contrario de lo que sucede en la literatura, donde la documentación del proceso creativo y de las fuentes de la obra se esconde o se simula, en la narrativa digital se expone, y en este caso en dos sentidos: 1) ofreciéndola abiertamente para su comentario (sala de estudio: webblog) y 2) disponiéndola para su transformación y para su construcción colectiva  (sala de construcción: wikibooks)

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Pero, a partir de Golpe de gracia, me encontré con un punto de quiebre. O me dedicaba a producir obras del  modo en que lo venía haciendo (es decir, reuniendo ad-hoc equipos especializados al estilo de los equipos cinematográficos), lo que resultaba en obras de “autor” para ser usadas más o menos pasivamente, más o menos interactivamente, o me lanzaba a un cambio de paradigma: la creación colectiva, máxima expresión de la interactividad participativa. Abandoné entonces el esquema de la creación de autor para disponer ahora los medios de la expresión colectiva.

Siguiendo a David Casacuberta (2003), la más significativa e importante de las revoluciones de la cultura digital es la creación colectiva, favorecida hoy como nunca por las llamadas tecnologías de la cooperación o software social. Efectivamente, el centro de la cultura ha dejado de ser el autor, el artista, para pasar al espectador. Las obras culturales de la cultura digital ya no se construyen en forma individual, sino de forma colectiva. Por tanto, el artista deja de ser creador strticto sensu para convertirse en productor. El artista despliega una herramienta que luego será el público el que la use, desarrolle y difunda según sus intereses, que no tienen porque coincidir ni estar influenciados por la voluntad original del artista… El trabajo del artista es literalmente el de un médium: ofrecer una estructura, una herramienta, un medio en el que sea el espectador el que se exprese, en el que sea el espectador el que cree.

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De ese modo surgió el proyecto en el que ando embarcado actualmente: Narratopedia: ya no un hipermedia, sino una plataforma, un espacio multidimensional de representaciones dinámicas e interactivas. Parafraseando a Piérre Lévy (2004), al cara a cara de la imagen fija y del texto, característico de la enciclopedia, Narratopedia opone un gran número de formas de expresión: imagen fija, imagen animada, sonido, simulaciones interactivas, mapas interactivos, sistemas expertos, ideografías dinámicas, realidades virtuales, vidas artificiales, etcétera. En última instancia, Narratopedia incorpora tantas semióticas y tipos de representaciones como se pueden encontrar en el mundo mismo. Narratopedia espera multiplicar los enunciados no discursivos.

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3.  Flexibilizando la base conceptual de la práctica literaria, es decir flexibilizando lo que entendemos por escribir y por leer. En efecto, las formas emergentes de: a) creación literaria, b) lectura (términos como politextualidad y metalectura podrían ciontirbuir a esa nueva conceptualiación necesaria), c) lectores y d) obras “menores” (bienes expresivos sin pretensiones, cuyo destino, gestión y alcance no están definidos ni por el ánimo de lucro, ni por un vínculo laboral que prescribe y obliga a realizar la obra, ni por las complejas dinámicas de cooperación y competencia que fuerzan cualquier campo de producción simbólica en las artes), no responden necesariamente a una continuidad del campo, aunque si lo impactan (y lo hacen sistemáticamente):

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4. Finalmente reconstruyendo los escenarios del ejercicio literario.

Valga esta reflexión personal para dar cuenta de los desafíos que el ejercicio literario tendrá que enfrentar ante los nuevos escenarios de lo popular: Construir una oportunidad para ese sueño del ejercicio literario que consiste, en: a) garantizar la circulación de comentarios de obras e incluso su transformación por parte del lector; b) ampliar la base de expresión (asegurar una más allá del libro y un más allá de la palabra escrita que enriquezca la expresión) gracias al uso creativo de las tecnologías de la recombinación, aunque esto signifique que los productos resultantes no puedan etiquetarse como obras literarias y deban alojarse en ese campo emergente a donde están convergiendo las obras basadas en tecnología digital interactiva, llamado el netart; c) ensanchar la base de productores, es decir de personas con capacidad para generar nuevas obras (así sean “pequeñas” obras); y d)) extender los modos de producción de obras, incluyendo ahora las gestión de singularidades y el trabajo colaborativo y colectivo

SUEÑOS DIGITALES DE UN ESCRITOR.

LA CONVERGENCIA DIGITAL AL SERVICIO DEL EJERCICIO LITERARIO

Por: Jaime Alejandro Rodríguez Ruiz

Sueños digitales

Me encuentro en el estudio de mi casa, sufriendo el famoso síndrome de la página en blanco. Sólo que al frente no tengo ni un cuaderno, ni una resma de papel, ni una máquina de escribir, sino la pantalla de un computador portátil que muestra la típica interfaz del tablero de administración de una plataforma de blogs. Llevo ya varios minutos intentando escribir el título de mi “entrada” sin éxito; tampoco he podido empezar a llenar la plantilla de contenidos. Estoy “varado” en medio del camino creativo, pero no por falta de ideas o por desconocimiento del oficio (la publicación de tres novelas y de dos libros de relatos, me ubican sin ambages en el “campo” de los escritores), sino por la dificultad que encuentro para tomar decisiones sobre la mejor manera de articular las distintas fuentes de información de las que me he armado para construir la entrada.

Tengo abiertos en mi explorador la página de búsquedas de google, la página de youtube donde he construido mi propio canal, el portal de facebook en la página del grupo que me acompaña en esta empresa (narrar el planeta nómada), un portal de podcasts donde he seleccionado varias audioconferencias, y varias páginas de información (incluida la correspondiente en wikipedia) del tema sobre el que quiero hacer la entrada; también están en proceso de descarga dos videos y varias canciones en formato MP3 y, debido a que no alcancé a copiar en mi USB algunos archivos que ahora debo consultar, estoy conectado remotamente al computador de mi oficina donde busco lo que necesito. De fondo suena la música de una emisora de música clásica que emite vía web.

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13 comentarios en “Cultura digital participativa: último escenario de lo popular”

  1. jaimeel 25 Nov 2008 a las 7:54 pm

    Pecaré de impresionista, pero es inevitable pensar que estamos presenciando el final de una forma de representación: la escritura en el papel y las limitaciones del libro. Es una impresión pero parece que estamos en los albores de un nuevo momento de la historia de la humanidad, de una revolución mental e histórica similar a la que dio lugar el invento de Gutemberg. Sin duda, como lo propone Rocío Gómez“si la máquina no nos encuentra suficientemente enriquecidos interiormente, la máquina no hará sino saquearnos y dejarnos finalmente vacíos”. No se trata sólo de revolucionar las técnicas de representación sino las formas en las que se ven esas mismas técnicas; en tanto sigamos pensando, desde la ciudad letrada en estado de sitio que se va quedando vacía, en términos hacia la tecnología de “peligro” o “masificación”.

  2. caritoclopezel 30 Nov 2008 a las 8:49 pm

    Más que presenciar el final de una forma de representación estamos presenciando su evolución enfrentándonos a nuevos significados, nuevos roles y nuevos campos de la lectura y la escritura . Los dilemas conceptuales que nos ha planteado “lo virtual”, espacio desde el cuál se han modificado los modos de percibir y construir la realidad, atraviesan de manera tangencial la lectura y la escritura. Santiago Cortés Hernández, lo enuncia en su artículo: “El Blog cómo un tipo de literatura popular: problemas y perspectivas para el estudio de un género electrónico”, “Ninguna técnica tiene significación intrínseca , sino simplemente el sentido que le den los múltiples actores”, este nuevo escenario (lo virtual) ha posibilitado a la lectura y la escritura definirse en un nuevo espacio-tiempo de la inmediatez, de la masificación, donde los roles del lector y escritor, generan apertura de participación social en sectores marginados de la cultura escrita, lo que exige a estos nuevos usuarios de la cultura escrita una doble exigencia desde lo virtual y desde los procesos de lectura y producción textual. Estas nuevas significaciones son enunciadas por Eloy Martos Núñez en su artículo” Series, fanfiction, blogs y otras prácticas emergentes de la lectura” donde logra dimensionar estas nuevas formas de lectura y escritura a propósito de la virtualización de estas prácticas, manifiestas en los Bloggs. Estas nuevas formas de lectura se evidencian así:
    o La lectura no se da de manera aislada hacia un texto simplemente, las lecturas que se realizan surgen en función de otros textos.
    o El texto se ve como un continuo(producto inacabado).
    o El lector alterna distintos lenguajes y soportes.

  3. nestor castro m.el 04 Dic 2008 a las 5:27 pm

    Es interesante la concepción del hipertexto a partir de la creación de diversos textos (ir más allá) por medio de un relato base en la red. De las dos ópticas desde donde puede ser leído el hipertexto planteadas por Álvaro Bisama, coincido con la segunda, la cual tiene que ver con “el replanteamiento de la noción de texto y la cultura del libro desde la filosofía”. Esta idea influenciada notoriamente por Jaques Derrida y Ronald Barthes adquiere gran importancia cuando se comenta la necesidad de crear “vinculos”, romper las estrategias de linealidad con el fin de que el texto se desprenda un poco de su “significación fija y verdadera” pone en jaque obviamente (siguiendo a Derrida) “la idea de que podamos comunicarnos de forma inequívoca a través de un texto”

  4. myrenita2666el 10 Dic 2008 a las 12:15 am

    MYRENA NIÑO
    CULTURA DIGITAL ÚLTIMO ESCENARIO DE LO POPULAR

    No se puede negar que las nuevas tecnologías llenan de voces: iletradas, anónimas, irreverentes, vulgares, soñadoras… los hipermedios en la cual la democratización del lenguaje y por ende del pensamiento es universal y en el cual el control o censura no aplica, como se dio por siglos en las producciones literarias que operaban bajo el campo de poder, que eran los mecenas, la iglesia, las editoriales o los que poseen los medios del marketing.
    Pero como se afirma en el texto, es necesario poseer un fuerte andamiaje que sostenga los elementos sociales, las ideologías, las artes para que la utilización de esa nueva forma de comunicación en lugar de enriquecer empobrezca: en cultura, identidad, responsabilidad social y conocimiento que nos lleve a una evolución y no por el contrario se llegue a un consumismo que nos suma en la involución y la autodestrucción (más de la que presentamos ahora).
    La apropiación de la tecnología nos ha convertido en esclavos de la misma, ya no podemos plasmar las ideas diáfanas y llanas como las e nuestros antecesores, nos hemos acostumbrado a las referencias, mirar que dijo el otro para validar lo mío frente a una realidad o visión del mundo, en donde puedo sacar por mi experiencia mis propias conclusiones, de pronto mi lenguaje será más sencillo, pero más original.
    En lo referente al dialogismo en un tiempo y espacio diferente como sucede con el texto escrito, hay que darle importancia al autor del mismo para entablar la elación con el lector, hacerlo partícipe de la lectura como lo dice Umberto Eco, la virtud radica en involucrar al lector y que este logre entender el pacto para ser partícipe de esta retroalimentación.

    Para asumir esa nueva idea de universalidad, creo que pierde sentido pues es entendida solamente en la divulgación y su capacidad de llegar a cualquier receptor en cualquier parte del mundo, pero no puede reemplazar especialmente a la literatura que desde el punto estético y utilizando recursos innovadores dan cuenta de temas en donde propenden por alcanzar la totalidad, la summa de los mismos.
    Lo importante es seguir cultivando la parte intelectual, para que en esa universalidad de los contenidos, podamos ser selectivos y elegir los que realmente aporten a la sociedad, el conocimiento y el arte.

  5. nalejo97el 12 Dic 2008 a las 1:34 pm

    Alejo Pardo

    Soy el menos tecnológico de los de mi generación, mi primer celular lo compré hace un año, los otros fueron regalados “para poderlo ubicar”, no hablo por Skype, ni chateo gran cosa, tengo un gusto anacrónico que me hace preferir hablar con gente carne y hueso más que con los avatares de second life. Sin embargo, reconozco el profundo impacto de la comunicación virtual en el mundo académico y en el mundo de la tecnología y los negocios grandes.

    A pesar de los evidentes avances de la red varias son los puntos en los que disiento con lo dicho por los especialistas. El impacto de la comunicación virtual es indudable, pero no creo que la penetración sea tan intensa como dicen. Si consideramos que solo un 7% de los colombianos van a la universidad, ¿cuantos de los otros 93% realmente explota todo lo que brinda la red? más cuando me doy cuenta que para muchos universitarios la red se constituye en algo como una revista de variedades en las que buscan entretenimiento o en donde buscan un par de artículos para la tarea. La superación de las barreras económicas es algo que no se puede asumir, hoy en día tener una conexión de banda ancha eficiente en casa cuesta mucho más de lo que muchas familias pueden pagar, incluso aquellas con estudiantes universitarios.

    En el ámbito literario veo que la discusión se da por dos vías. En primer lugar hay que ver las múltiples posibilidades creativas que brindan los hipertextos, con todas los aportes posibles por parte de los participantes, lo que modifica el concepto de autor y el de lector mismo. Pero por otro lado, aún en los programas de literatura se leen más libros que sus sucedáneos virtuales. La literatura virtual sigue siendo una novedad rara, pero casi todo buen lector sigue prefiriendo los libros, con sus limitaciones.

    Otro asunto que no se aborda es el almacenamiento de la información, que resulta problemático si se considera que un libro puclicado hace cien o cientocincuenta años se puede leer relativamente bien. Un diskette con información de hace apenas 10 años ya no encuentra un computador que lo reciba, todo se puede convertir, pero ¿realmente se está haciendo? Sigo escuchando a todo el mundo la típica queja “Se me perdió todo con el virus del computador”, “no tengo ni un teléfono pues me rebaron el celular”, etc. etc. Cuántos usuarios son tan ordenados como para tener back-ups de todo lo escrito de manera virtual. Realmente podemos tener acceso a páginas publicadas hace 15 años. Sucede con frecuencia que se quiere ir a una página y simplemente ya no existe.

    De acuerdo, las posibilidades son muchas, pero también los límites, la red es un negocio que se basa en el cambio y evolución de formatos, mientras el libro se ha mantenido estable casi desde su creación, los textos virtuales han tenido que migrar y recomponerse muchísimas veces en apenas un par de décadas.

    Sigo sin ser muy tecnológico, sin embargo paso frente al computador conectado a la red varias horas al día, hago fiestas en las que pongo música de youtube y no salgo de viaje sin el lap-top. ¿Qué tal que fuera tecnológico? De todas maneras no hay que expedirle certificado de defunción al libro, por lo menos no todavía.

  6. harriscalebel 13 Dic 2008 a las 3:03 pm

    Me gusta la observación de Jaime a cerca de las semejanzas entre el cambio cultural traído por la nueva tecnología de Gutenburg, y el cambio traído de las nuevas tecnologías digitales, virtuales. Y me parece importante tener en cuenta, como lo tiene Jaime, que tanto la tecnología de palabra impresa e industrializada de Gutenberg y la de la palabra, digamos, hipertextualizada, depende enteramente en la dimensión humana.

    Sin duda, toda la nueva tecnología del mundo no hará nada sin la intervención y creación humana, la cual, como muchas han dicho, se expresa siempre socialmente y culturalmente. Si la sociedad y cultura está vacía, muerta y hueca, la “tecnología de la palabra”, por nueva y emocionante que sea, va a reflejar eso. Como lo ha dicho Rocío Gómez Z.: “Ningún dispositivo técnico es capaz por sí mismo, sin producción humana que lo preceda ya acompañe, de crear y genera producción social.” Esto era cierto sobre la máquina de Gutenberg, y es cierto sobre ciberespacio y el hipertexto.

    La otra cosa que me gustó de este parte del curso, y de la entrada del profesor al blog, es esa idea de la democratización de la palabra que sucede como hecho intrínseco de estas nuevas tecnologías. Siempre me he gustado esa expresión colombiana (¿o es una expresión general en el mundo hispano parlante?) de “Usted tiene la palabra” o “Oye, me quitaste la palabra”. Me parece que lo que hace Macon.doc es “brindar la palabra” a un mundo entero que le encontraba siempre sin la palabra, que no lo tenía, cuya palabra siempre estuvo negada, desvalorada.

    Un ejemplo concreto que se me ocurre es http://www.colombia.indymedia.org, la pagina web del Centro de los Medios Independientes. Esta es la página para Colombia, pero existe una vasta red que cubre la planeta y donde se encuentra una versión alternativa de lo que sucede en el mundo. Su lema es: TODOS SOMOS PERIODISTAS, consigna que me parece un resumen sucinto de la idea de, otra vez, Rocío Gómez:

    “Estas tecnologías [...] tienen modos de control potencialmente descentralizados, estimulan formas nuevas de solidaridad y de política [...] No son instrumentos que se agregan al mundo social, pero tampoco son simples objetos pasivos sobre los que recae la acción humana, sino que operan como verdaderos agentes sociales”.

    En una página como Indymedia cualquier persona puede subir video, audio, texto, fotos, hasta “streaming” de canales de radio o TV. Obviamente tiene su sesgo político y no van a publicar una diatriba pro-Uribe, pero es un ejemplo de lo que habla Gómez: que a través de estos recursos nuevos podemos salir de la pasividad frente a la información mediática que es tan característico de nuestros tiempos, y, como las tecnologías en sí, podemos ser “verdaderos agentes sociales”.

    Creo que este aplique a la literatura también – hay la potencial de que no sólo “todos somos periodistas”, sino que todos somos poetas, todos somos novelistas, todos somos dramaturgos, todos somos cuentistas, todos somos artistas de la palabra, no solamente ellos que logran entrar al mundo exclusivo de los editoriales. Y en ese “todo” no son solamente los que fueron a la universidad, sino, potencialmente, los de las zonas marginales de la sociedad.

    Un ejemplo es, por ejemplo, los sitios de “Fan Fiction” mencionados por el profesor.

    Finalmente, me parece importante la observación del profesor: “Lo popular se revela en la apropiación que jóvenes y otros sectores marginados de la ciudad letrada hacen de los nuevos repertorios tecnológicos para recrear y poetizar su vida y para operar como productores directos y autónomos de obras (así sean obras menores)”. Primero, por la idea de “poetizar su vida” que me parece una muy buena defensa y definición de la idea de “obras menores”, y dicho sea de paso, de la literatura en sí.

    Y segundo, por lo de la autonomía, que ya abordé arriba. Es desde el contexto de las obras menores que surge la “gran literatura” y creo que la importancia de estas nuevas tecnologías es que potencialmente crean una nueva e inmensa matriz de actividad creativa, literaria y autónoma, de donde pueden salir creaciones nuevas culturales que no serán producto solamente del autor nominal, sino de todos y todas que han participado e interactuado a través de blogs, páginas webs, redes sociales etc etc.

    Gracias, Caleb.

  7. Carol Patiñoel 14 May 2009 a las 11:05 am

    El tema de la cultura digital me parece bueno porque ademas de estar utilizando la tecnologica y sumergiendose poco a poco en ese mundo; la cultura digital es un gram medio de aprendizaje.
    Esta herramienta es mucho más dicatica para que lso estudiantes como yo podamos aprender de uan forma mas facil y divertida. Ademas de esto visualmente es mucho más agradable porque no es lo mismo leer un texto a que te lo puedan explicar con imagenes y sonido, el proceso de aprendizaje se vuleve mas agradable para todos y crea un equilibrio entre lo teorico y lo didactico.
    Ademas, por la epoca que estamos pasando, es indispensable estar en el mundo digital pues el que no lo esta se pierde de un montonon de información y de posiblidades de ver las cosas desde otros puntos de vista.

  8. CAROLINA C.el 14 May 2009 a las 10:06 pm

    En mi concepto la cultura digital tiene ventajas y desventajas en la red global, es una reflexión sobre los impactos digitales que se han generado en las últimas cinco décadas. Por medio del concepto de cultura como unidad integradora de los cambios sociales que se han dado en la era digital, el recuento histórico del desarrollo de los sistemas usados en la nueva era y un recorrido en el origen del Tercer entorno y la Revolución digital, se llega a dos posturas sobre la importancia de los medios digitales y su relación con la democracia y el poder.

    De las posturas se desprenden aspectos positivos y negativos de la tecnología digital. De los positivos destacan: la extensión de los sentidos del hombre, los beneficios en el terreno de la salud, la comunicación virtual y la transformación de los estímulos educativos. De los aspectos negativos : la dominación cultural y tecnológica, la creación de monopolios en el terreno informático, cambio en la estructura familiar y la perdida de identidad.

    Gracias al cambio cultural y de entorno se muestran, por medio de ejemplos, las reflexiones sobre los beneficios de la globalización digital así como la evaluación de los efectos negativos que ha tenido y podrá tener. Demostrando que la era de red global ha sido la revolución de la información más grande de todos los tiempos. Sin, embargo, esa revolución no existiría sin la dicotomía sociedad-tecnología. La sociedad asimila o desecha cierta tecnología de tal manera que afecta el desarrollo de la era digital y, por otra parte, lo digital constantemente da pautas sobre los cambios sociales.

  9. Luis Julián Leónel 16 May 2009 a las 1:58 pm

    Sobre “Cultura digital: último escenario de lo popular”, no encuentro como hacer otro aporte fuera de las preguntas que me surgen sobre el concepto de productor o propiciador del dialogo escrito en escenarios virtuales, productor que toma como medio plataformas virtuales para favorecer a la escritura, atrayendo hacia ella a los potenciales escritores; y sobre la virtualidad en sí. Mi pregunta se relacionaría primero con los tipos de productores: ¿cuáles son y cómo se llevarían a cabo sus labores especificas?… la organización de una plataforma virtual puede propiciar la creación literaria, sin embargo, mi inquietud corresponde a las diferentes relaciones que pueda tener el productor con las propuestas de los escritores. ¿Cómo se construye un criterio de selección de textos? ¿Puede el productor intervenir de alguna forma en lo escrito por otros? ¿Hay un equivalente del estilo del escritor en la labor del productor?, ¿Hay equivalencias con la labor del editor?. ¿Puede considerarse a la plataforma entera como obra o se consideran como obras solo sus aportes individuales? ¿Son obras literarias? ¿De qué forma son literatura los aportes?. ¿De qué forma las ideas de la plataforma virtual podrían alterar y enriquecer a la escritura que no se escribe con un enfoque virtual?. El contexto virtual en que nos movemos en el mundo contemporáneo, seguramente a moldeado nuestra visión de mundo, ¿de qué forma ha alterado nuestra relación con la letra como instrumento de fuerza?

  10. [...] no están lejos del alcance de la gente, sino que constituyen incluso el último refugio de la cultura popular, posibilidad real de empoderamiento (expresivo y creativo) del hombre común. Yo me sorprendo cada [...]

  11. Haroldel 02 Feb 2010 a las 10:01 am

    No cabe duda que las nuevas tecnologías ofrecen un sinnúmero de posibilidades para la literatura. La literatura puede que le tema a esas tecnologías porque presiente que ellas van a cambiar hasta la forma en que se entiende y se define a sí misma. Pero es un proceso inevitable y tal vez necesario, en una época de estancamiento y de crisis de las formas tradicionales de literatura.

  12. Nicolás Barguilel 29 Jul 2010 a las 5:30 pm

    Los nuevos medios tienen grandes posibilidades, la participación de usuarios profanos en los temas pueden aportar percepciones valiosas al estudio de las obras literarias. Es muy conveniente para el crítico y para quién no se encuentra inscrito en el medio literario una manera de intercambiar ideas directamente en un foro.

  13. sariel 31 Jul 2010 a las 12:08 am

    La plataforma narratopedia es un recurso muy didáctico, interesante y, además, motivador para quienes encuentran en la tecnología un sinnúmero de posibilidades que le permitan mostrar a los demás, sus habilidades tanto literarias como creativas. Es algo innovador y es emocionante la idea de que la tecnología está a nuestro alcance.

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