Jun 25

voy a compartir con ustedes tres textos que envíe a un concurso literario (al cual invite a participar a Exeter) y pues no quedaron, así que los comparto con ustedes, mis amigos virtuales. son tres entregas

 Primer entrega:

EL ÚLTIMO MOMENTO.

In Memoriam de Manzano

Ojos llenos de lagrimas, palabras tristes, manos sudorosas y recuerdos de todos lo tipos; tristes, alegres y hasta enigmáticos. La escena más triste de todas y en el lugar más triste de todos, un cementerio, pues ¿Quién puede tener buenos recuerdos de un lugar de esos? Respondo sin pensarlo dos veces: nadie. Pero hace falta algo para que está escena sea la más triste de todas, a lo mejor una melodía de violín, que sea triste, que retumbe por nuestros corazones y que motive a que lloremos hasta que termine la tarde, a pesar que el cielo no este nublado, a que el sol esté en todo su esplendor, que estemos a un día de celebrar el Día de la Independencia y que todo el pueblo se encuentre iniciando una fiesta. Nada de eso nos importa en esté momento, pues inconcientemente sabemos que una parte de nosotros también hará parte de esa tumba.

En el aire se pude sentir la tristeza, tristeza causada por la rabia, el dolor y la impotencia, quisiéramos que el ataúd se abriera y él se despertara de ese sueño para poder resolver todas las dudas que se alojan a la par en nuestras cabezas y corazones, pero sabemos que eso no pasará y recurrimos a nuestras imaginaciones en busca de respuestas y a la vez creamos preguntas como ¿Si yo hubiera sabido que tenía problemas? ¿Si me hubiera buscado? ¿Por qué no buscó otra alternativa? Pero ya es tarde, ya no sé puede hacer nada, porque le hemos dado solución a tantas cosas, pero con lo que tiene que ver con el tiempo, somos inmunes y así tratemos de retrazar el reloj o de no contar los días en el calendario, no podemos volver al pasado, el ha muerto y ya nos dimos cuenta de ello viendo su cuerpo por una ventana del ataúd, pero aun no nos hemos hecho la idea de su ausencia, ausencia que no fue avisada y mucho menos imaginada. Estamos encerrados por el dolor, las dudas, los recuerdos y la impotencia.

Ya los sepultureros van a meter el ataúd en un hoyo que será tapado y empezará a ser una tumba, pero el hueco es pequeño y no permite que el cajón baje hasta el fondo, como si él no quiera irse de este mundo, como si quisiera darnos alguna respuesta, alguna pista retrazando esa última despedida y eso nos causa más dolor, ya que somos muchos los que queremos que esa tortura termine y así podamos irnos de ese triste lugar y mientras eso pasa, los sepultureros tratan de agrandar el hueco de la tumba con una pica y un azadón y a medida que sus herramientas van golpeando la tierra, todos lloramos desesperadamente, unos se abrazan, otros levantan su mirada al cielo y hay quienes le damos la espalda a la tumba, porque no queremos cargar con ese recuerdo el resto de nuestras vidas de ver al familiar, al amigo, al compañero, al confidente, irse a un lugar en donde tarde o temprano todos vamos a llegar.

El mismo padre que rezó la misa de despedida es quien en esté instante le está rezando las últimas oraciones y ese dale señor el descanso eterno y nuestra contestación en coro de brille para ella la luz perpetua, se nos atornilla en todos los rincones de nuestras almas, nos tortura y hace que nuestras cabezas aterricen en la realidad y nos hace pensar que solo en imágenes vagas pudimos imaginar ese momento y nos duele el hecho de no habernos imaginado su muerte y nuestras vidas sin su presencia, y es así como culpamos al destino y a las circunstancias y creemos que los buenos mueren primero, ya sea por la voluntad de Dios o por la voluntad de ellos mismos, en todo caso una vez más somos concientes de que la vida tienen innumerables trabas y que a lo mejor todo puede ser una conspiración de la vida que nos ha puesto una prueba y que debemos revisar cada uno de nuestros actos, nuestros defectos y virtudes, para que nos demos cuenta de que a lo mejor quien se va nos dejo un lección de vida, no solamente por su decisión, sino por lo poco que vivió y lo mucho que nos enseñó.

Miramos esa nueva tumba y calculamos que faltan pocas paladas de tierra para que todo termine, sentimos miedo y no queremos que su historia termine con una ultima palada de tierra, así que los cobardes, los que nos marcamos de por vida por los recuerdos, damos media vuelta y nos marchamos tratando de que nadie lo notara y salimos de ese lugar con un dolor profundo, que derrotó todo tipo de fuerza en nuestro interior y que no permitió que estuviéramos hasta el último momento.

Gabriel Rodríguez Silva

Jun 23

En honor al bello sentimiento del amor y sus diversas como maravillosas expresiones.
Hilda Ma. Romero H

Trasegando senderos del alma
dibujando sensual y tierna sonrisa,
el amor eleva al cielo un himno de ternura y paz.

Cual remolino ardiente se fortalece día a día,
alimentado ha cada instante por sensibilidad y entrega del ser amado,
el amor atraviesa fronteras, entrando victorioso por las ventanas del alma.

En comunión eterna vienen los hijos, que fruto del amor son concebidos
y que pese a los embates de la vida terminan siendo único vínculo testigo
del otrora ferviente sentimiento mas puro y sublime expresado.

En lucha denodada el amor restaura cual Poseidón la calma,
después de la tempestad en majestuoso océano,
más imposible se torna resistir violencia desengaño y agresión
de quien fuere paraíso celestial de inconmensurable Belleza.

Oh amor, sentimiento hermoso artífice de raza humana,
tu que altivo avasallaste una vez mi corazón,
que bondadoso y honesto de adolescente encontraste,
sin saber los caminos de dulzura y de amargura que trasiegan la vida,
concédeme la gracia de transitar nuevamente tus senderos
pletóricos de dicha justicia y comprensión.

Que en tus sendas encuentre medicina a mis heridas,
y la posibilidad de olvidar los maltratos de la vida
que a este bello sentimiento terminaron por abatir;
en lucha desigual impregnada de influencia y primacía,
que para inicuos da el ambicionado metal.

Cuando al portador convierten en heredero de pernicia
olvidando lo importante que en la vida es puro sentimiento
que atraviesa ríos y salva montañas en la búsqueda del amado,
quizá incluso hasta el fin de los tiempos,
cuando todos se olvidan de aquel ser adinerado y dadivoso,
que en medio de brindis sentimientos compró.

Quizá el amor renazca de las cenizas cual fénix
para continuar su rumbo al nacer venidera generación
que portando en su ser la semilla de sentimiento sincero
renueve energía a este admirable motor el más poderoso del mundo:
cual fuerza impulsadora que el ser humano decidió llamar amor.

Sentimiento maravilloso que algunos seres humanos desplazan,
creyendo equivocados que los vicios reemplaza,
sin saber que lo importante en la vida es el tesoro del alma,
el amor que en la distancia se multiplica y amplía,
desde y hacia otros horizontes que a través de veloces redes,
hace vibrar el corazón.

Son amores diversos que en el alma dejan huella
que cual bálsamo perfumado el corazón cautivan
porque hay diversas formas de amar:
el sentimiento fraterno a muchos embarga buscando bien de amado
sin importar su valor.
En clara semejanza, el amor al universo que espirituales maravillas
el alma hacer vibrar.

En remolino de pasiones amor a la pareja,
aunque efímero a veces,
a la vida significado da,
recordando en cada momento que del amor nacimos
y por amor sucumbiremos.

Tal vez este cántico en homenaje al más puro sentimiento, permita vislumbrar la importancia de aquellos seres hermosos que a su manera peculiar aman sin poder evitar a pesar del sentimiento al ser amado agredir.

Quizá sin culpa tirana al no poder reconocer capacidad y enteraza en aquel compañero con que la vida le obsequió, que la postre será el bálsamo bendito a la temible soledad y el camino seguro a la posibilidad de terminar el trasegar de este mundo por gráciles senderos de felicidad.

Jun 20


Como te venía contado amigo mío, yo a ella la quise y la quise demasiado, pero un amor no correspondido no dura toda la vida, por más de que tu trates de guardar las debidas esperanzas, las cosas no pueden seguir así, porque en cierta forma el corazón va creando anticuerpos y tus ojo van viendo la realidad, tus pasos van tomando otro camino y los pensamientos se enfocan hacia otros planes y otros sueños.

Ahora pienso que el amor debe ser de dos; no se pueden buscar pares en donde hay uno solo, no se puede, así las esperanzas junto con la paciencia traten de formar un par. No, no es justo ni es sano buscar algo que nunca ha sido mío y nunca lo será, porque eso enferma, y creo que el órgano más expuesto a esa enfermedad es el corazón y eso se puede sentir en la cabeza, así pienses que lo que dije en la última frase carece de sentido, pero es así, el corazón se enferma y es la cabeza quien lo siente.

No quise seguir en ese camino, por lo cual tome la decisión de olvidarla, de hacerme a un lado y de dejarla tranquila. Te apuesto lo que quieras, la camisa que llevó puesta, los zapatos que estoy usando a que mi lejanía para nada la ha sentido ella, por el contrario: debe estar más tranquila.

 

Gabriel Rodríguez Silva

Jun 20

A Rosa EMadrid

Dos sacos.  O seremos algo más?

Al menos eso queda hoy

Y que la tápara vida

Que es una mula sin identidad

Tirando patadas

Arrojó hasta las veras

De todos los caminos que te andaron

Porque nunca andaste los caminos del amor

Ellos te andaron

Y que a tu helada vida

La luz eterna no quiso iluminar

Versos con sabor de café amargo

Que Betinotti se negó a payar

Donde mi larga caravana de palabras

En tu ventana quedaron sin eco

Refulgen rayos en todo el recuerdo

Pero el árbol

Aquel … aquel … Recuerdas?

Guarda en su epidermis nuestros nombres

Y yo en mi corazón

Tu cruz

exeter en la estación violenta

Jun 18

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Jun 16

Se escucha el bum-bum de los motores explotando en el aire,

la cámara rescatando algo de momentos inexplorados, vírgenes, desesperados.

Se oye el grito de la muerte cercana, brilloso e insondable;

Las caras conteniendo el impulso del vacío

Sosteniendo la entera humanidad de la tragedia.

La ciudad ve la montaña en llamas, 

el lento sorber del humo sobre la bruma…

La ciudad despierta,

llora, inquieta, pregunta y reclama;

la respuesta flota entre los despojos de algunas esperanzas malhumoradas.

Se abren los arboles recibiendo las almas toscas, 

Dejando todo a su origen, a la maraña de calles que recorren las aguas subterráneas

en busca del centro del mundo, donde el calor del núcleo, derrite las desilusiones

/ y recrea la imagen del cielo.

El sigue con sus sueños,

disfrutando de la fantasía de todas sus noches;

ignorando la realidad del mundo, 

un mundo del cual, nunca ha considerado ser parte.

Su imaginario nocturno

sobrevuela los campos de la lejanía, de las fronteras mágicas,

dejando aquel “aroma de espíritu joven”, 

que se va mientras las cordilleras se acercan.

“Deja vú”, dice la tinta sobre las hojas que retrato;

mientras las noticias del piloto durmiente sobre el cerro flameante,

se confunden entre mi última copa de vino

y mi más reciente cigarrillo.

Son las 3:20 Am, nuevamente

y quizá el tiempo no me ha sido suficiente…

Apago la radio mientras la estática da las buenas noches,

otro sorbo de vino barato, otra noche, otra descripción de un mundo inexistente.

Jun 15

Que las fotos narren también en el espacio donde se encuentran y donde no se encuentran:

Ideas para narrar.

Equipo de Narratopedia.

Jun 13

Es mayo y estuvo buscando un calendario para confirmar el día y su fecha.  Sus cortos ojos le ofrecieron tardanza y entre esas brumas pudo diferenciar un once que había en medio de lo que le pareció ser un diez y un doce.

Pero, carajo, es domingo? No es martes, porque los martes, muy de mañana llega el cobrador de la agencia de pompas fúnebres y unas putas gafas que tenía en las manos hace poco, han desaparecido.

Queda el recurso del zapatero que me paga alquiler por el local.  Con una piedra mato dos pájaros.  O tres.  Volvió a pensar.

Mire señor que va estando muy atrasado con el arriendo y no tarda en llegar el cobrador de la agencia de entierros.  Bobadas señora, usted se ve muy joven y atractiva, no veo para qué una persona en sus condiciones deba pagar su entierro por anticipado.  Además, el cobrador llega los martes y esta es la mañana del lunes, o sea que nos quedan veinticuatro horas.  En todo ese tiempo pueden venir clientes a reclamar sus zapatos y entonces habrá dinero para los tres.  Seguro.  Pero mire lo bellas que le quedan esas gafas que tiene puestas como diadema.

Se podrá añadir algo?  Esto ya es mucha suerte.  Tres objetos y con una sola piedra y si la casita, verdaderamente está embrujada, a este zapatero tiene qué haberle ocurrido los mismos fenómenos que se presentan en mi sala, pues es la misma casita.

¿Se le pierden a usted martillos, pinzas y puntillas de cuando en cuando?  ¿De golpe, ve o supone ver un cuerpo frente a usted y hasta percibe su respiración?

El zapatero pudo ver sus ojos húmedos y pensó que la viejecita podía encontrarse en apuros económicos y sacó de su bolsillo cuatro arrugados billetes de a cinco mil pesos y claro, señora, que son diez veces más lo que le debo, pero ahí nos vamos bandeando, eso sí, no crea señora que aquí se pierden cosas, además, a los espíritus que rondan estas casas viejas les está vedado tocar las cosas agenas y las cosas que dejaron.  Ocurre sí, cuando trabajo hasta tarde en la noche, una pícara luz, redonda como lo es el chorro de una linterna, pasa y pasa hasta mi depósito de zapatos quedados.  A veces la asocio con la luz de los carros reflejada en una oblicuidad que la luz no es capaz de hacer, pero eso es lo que pienso.

Cuando terminó de decirlo, corrió un biombo hasta el boquete de una entrada sin puerta.  Ella no debería ver las baldosas despegadas del piso y el montón de tierra.

Ah sí.  Es la misma luz que he visto atravesar la pared que nos separa.  A veces también pasan ratas pero no les tengo miedo.  Le temo a esa quietud que hay en un punto intermedio de la noche.  No pasan carros ni motos y tampoco pasan las ratas ni se escucha el pito del watchman.  Entonces, sin oírlos, percibo unos pasos.

Debe tenerse mucho coraje para contar eso, señora y seguir campante, pero estas casas antiguas guardan muchos secretos.

Secretos y entierros, señor.

Por la epidermis del zapatero corrió un ligero escalofrío.  Pudo haber sido tardío el movimiento de la mampara y entonces la señora había descubierto el daño en su piso.  La tierra que removió la noche anterior y en el mismo lugar donde la luz estuvo detenida ya hacía un montón evidente.  Mejor le resultaba contarle toda la verdad.

Puedo jurarle señora que la puerta estaba plenamente cerrada, lo que no recuerdo bien es si le puse la tranca, pero repentinamente la …………….. Fue interrumpido por la voz de la señora y pudo ver su rostro grave.  Con ella la vida había sido ruda.  Pudo ser debido a su agudez auditiva que ningún hombre se arrimó a su vida con buenas o malas intenciones.  Tenía tan buen oído que fue conciderada la mejor telegrafista de la región, transmitía y escuchaba hasta cuarenta palabras por minuto y a veces sus colegas de otras oficinas del correo le pedían pausas y ella seguía jugando con la llave telegráfica,  pero de la vista no estaba muy sana y además, esos tiempos buenos habían pasado y también pudo ver pasar los mejores tiempos de la telefonía y ya ella poseía un movil celular que mantenía encendido pero nadie la llamaba, ni siquiera el abogado que la representaba en el seguro social para reclamar su pensión, negada seguramente por motivos políticos.  Era el único hombre que le interesaba escuchar, pues, ya se había olvidado que muchas noches esperó una llamada insinuante de su vecino zapatero y ahora que estaba acariciando la idea de ponerle fuego a su pasado, éste condenado le dice que aún les quedan veinticuatro horas.  Es que, señor, no son diez veces de los veinte mil que me ha entregado, el total de la deuda son veinte veces más, o sean cuatrocientos mil pesos que no van a alcanzar para pagar las reparaciones al local, mire cómo tiene esas paredes de perforadas con tanto clavo y mire el piso con sus baldosas quebradas con todo su constante martilleo, pero no se refirio al daño en las baldosas y al montón de tierra.

Eso le iba a decir pero usted me interrumpió.  Repentinamente la puerta se vió abierta y pensé que una racha la había empujado.  Es que desde hace días vengo esperando una buena racha.  Finalmente no quiso contarle la verdad.  Pero señora, mañana tendremos dinero para todo y hasta le hago una buena propuesta.

Veinticuatro horas.  Caramba, lo primero que debo quemar es a mi adorado consolador, ese elemento, cosa única e imaginaria de hombre que han tocado mis manos, una no sabe cuando es pero ya este infeliz lo dice que quedan veinticuatro horas y entonces que viaje a la porra el condenado con su tardía propuesta.

Las veinticuatro horas pasaron y la muerte no vino en ese lapso, pero hubo algo extraordinario al finalizar la tarde.  En vez de la buena racha esperada por el zapatero, llegó un piquete  al local y ella pudo escuchar que le leían sus derechos y darse cuenta, dolorosamente, que los cargos se relacionaban con abuso sexual a muchachos del vecindario.  Sintió mucho asco y dejó pasar un tiempo antes de atreverse a entrar al local para verificar el mal estado de su apartamento y la primera imagen que llegó a sus cortos ojos fue la del hoyo en el piso y el montón de tierra.  Se colocó las gafas y pudo ver que  en el fondo del hueco aún quedaba una pica y una pala.  Quiso comenzar a llenar de nuevo el hoyo pero necesitaba de la pala, así que con mucho esfuerzo bajó a la foza, con la rara suerte de que un tacón de sus zapatos se clavó en algo blando como madera podrida.  No precisó de mucho para desatascar el zapato y enterarse que la racha esperada por el zapatero le había llegado a ella.

Como una doncella que se prepara a entregarle su virginidad a su hombre amado, la viejecita comenzó a despojarse de sus cosas.  Primero dejó suelto su cabello y lentamente fue despegando broche por broche de su blusa.  Pausadamente y como para excitar a un imaginario compañero, llevó sus manos a la espalda y pudo oír el chasquido de cada gancho de su sostén al ser despegado y lo tiró encima de la blusa.  Sin quitarse los zapatos de agudo tacón, dejó descolgar su falda y luego, también pausadamente y con ambas manos, fue enrrollando hacia abajo su pantalon interior hasta quedar en una desnudez de cuerpo y alma.

No puede narrarse la siguiente escena, pero un transeunte cuenta que al pasar frente a la puerta del local pudo oír el tintineo de cientos de monedas de oro que al ser vaciadas sobre un cuerpo resonaban como resuena el poderoso gemido de un orgasmo.

exeter a mediados de junio del 2009  y en memoria de Clímaco Giraldo, un gran telegrafista que el estado le negó su pensión por motivos políticos y agonizó en la pobreza más dolorosa que pueda imaginarse.

Jun 08

El cigarrillo y tu

A veces pienso que más que amor o costumbre, lo que yo siento por ti se llama vicio.Tu eres para mi lo mismo que me significa un cigarrillo: una muerte lenta, silenciosa y estúpida, pues a pesar de que me conozco todas sus contradicciones, cuando tengo la oportunidad me prendó a un cigarrillo y contamino mis pulmones y me tiro la vida. Contigo me pasa lo mismo; me haces daño y te sigo buscando, me ignoras y te sigo buscando, no me llamas y yo te sigo llamando, te ausentas y yo te busco.

Aveces por mi cabeza pasea la esperanza de que las cosas und{ia no muy lejano van a cambiar, pues creo que a lo mejor tu seas la que me busque, la que saca las mejores ideas de la cabeza para decirme que soy una persona especial para mi, la que me va a llamar a decirme que me quiere mucho, que soy importante para su vida y otras cosas más que tengo guardadas en mi baúl, y así podría seguir enumerandote más esperanzas que guardo debajo de mi brazo, pero afortunadamente a mí cabeza llega la razón y me dice: patrañas, las cosas no van a cambiar, ella seguirá por su camino y nosotros en el nuestro.

No te alteres y no pienses que trato de juzgarte o de imponerte responsabilidad alguna, no, nada de eso, aquí el único culpable de toda esta situación soy yo, pues ante un juez pudo dar fe de que tu no eres buena para crear esperanzas, esas cosas no van contigo, ya que durante todos estos años te has mantenido en el límite, no das un paso adelante que yo pueda interpretar como una señal de aviso para yo luche por tu amor, al contrario, pienso que das casa vez más pasos hacía atrás.

¿Qué pasara más adelante? No sé.

 Gabriel Rodríguez Silva

 

Jun 03

Hoy falleció en Bogotá Javier González Luna, poeta, ensayista y profesor de la Universidad Javeriana. A su memoria, este poema tomado de “Hacia el alba”, su primer poemario.

Soy el habitante de la isla

que pasa los días observando el mar.

Por las mañanas recorro los senderos

en busca de ramas secas.

En las tardes camino por la playa

conversando con las nubes.

Algunos atardeceres memorables

he visto caer el sol.

Mi cuerpo entonces se ha transfigurado

y reconciliado con Dios.

 Laborar en el mar, sembrar gritos,

es mi trabajo.

En las largas noches de soledad,

en las mañanas claras,

leo libros que rescato de antiguos naufragios.

Otras, raras veces, me entretengo

con el eco de voces atrapadas en el mar.

Los días de radiante calma,

después de la tormenta,

canto himnos, encantaciones,

y la isla se habita de criaturas aladas.

Soy el habitante del planeta desierto.