Perdóname la ausencia, pero necesito tiempo para curar las heridas, para destruir los castillos en el aire y explotar la burbuja donde guardaba mi corazón.
Perdóname la ausencia, mientras yo perdono tus verdades a medias y mis ilusiones, mientras me acostumbro a una vida donde no estará tu amor solo una amistad quizás a medias.
Perdóname la ausencia, mientras me arrepiento de mis mentiras, de las palabras que no fueron dichas y del miedo a aceptar el amor.
Perdóname la ausencia, pero siento que el tiempo y la distancia no son suficientes por ahora, que necesito otra dimensión para guardarlo todo ahí hasta que sea lo bastantemente sabia como para recordar este momento y pensar que no fue para tanto, que solo fue una prueba de lo que seria el verdadero amor.
Perdóname la ausencia, pero necesito llorar y encontrar la fuerza para mirarte a los ojos y decirte con la mayor sinceridad que estoy feliz por que encontraste el amor al fin.

Abril 20th, 2009 at 2:08 pm
Bella expresión del sentir de un ser humano que sabe amar hasta la renuncia.
Idea creativa plasmada por una interesante pluma.
Abril 26th, 2009 at 6:57 pm
Bonita manera de poner un epitafio en el sepulcro de un mal amor y con ello desahogar la angustia siniestra de no poder olvidar.
Julio 24th, 2009 at 8:42 am
Veo que el amor y el cuestionamiento que sobre éste nos asedia constantemente es tu motor narrativo. Tus líneas, que son más versos que líneas, condensan las distintas sensaciones que se dan dentro cuando se despide a un amor, pero es admirable, como dice Hilda, el que tu yo poético ame hasta la renuncia.
Bellos versos!
Equipo de narratopedia.