Contenidos academicos digitales:taller de narrativa
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Taller de Narrativa: datos para el proyecto
- Autor: Jaime Alejandro Rodríguez
- Este texto hace parte del proyecto: "Dotación de contenidos académicos digitales de libre uso" (vaya a la página del proyecto)
- Resumen
- El texto desarrolla tres asuntos: una introducción, en la que se distinguen las nociones de narración, narrativa y narratología; un debate sobre narrativa contemporánea; y, finalmente recursos para el desarrollo de un taller de análisis de textos narrativos
- Campos del conocimiento en los que podría inscribirse
- Artes y letras, específicamemte literatura, así como narrativa en general
- Posibles aplicaciones
- Se puede utilizar en asignaturas como Crítica Literaria, Taller de Narrativa, Teorías literarias y Narrativas contemporáneas. Puede ser utilizado tanto en niveles de pregrado como de posgrado. En el primer caso como lectura básica. En el segundo, como material para seminario
Recomendaciones de uso
- El texto se presenta fragmentado en unidades y estas a su vez en capítulos, de modo que puede ser utilizado en su totalidad como material básico de curso o por temas, dependiendo de los objetivos que se quieran cumplir
Presentación
Este texto se ha dividido en tres unidades dedicadas cada una a esas ideas que espero que puedan ser útiles para ustedes. En la primera unidad planteo la necesidad de distinguir narración, narrativa y narratología. Propongo que narración es poner en palabras la experiencia, mientras que narrativa es prestar atención a las narraciones, una atención tanto para quien elabora las narraciones como para quien las escucha o interpreta. Y dejo el término narratología para designar el estudio sistemático de las narraciones y las narrativas.
La segunda unidad está dedicada a ofrecer un panorama de lo que allí llamo la narrativa contemporánea, que tiene como eje la literatura. La literatura ha sido por años el discurso central de la cultura, pero su origen está ligado al saber popular y de ahí que en su estructura se integren tan naturalmente los “efectos orales‿. La narrativa literaria es escritura y oralidad a la vez, pero nos tardamos bastante en reconocerlo, por eso la tendencia contemporánea a devolverle a la oralidad el papel protagónico que estuvo reprimido incluso por la literatura misma.
Pero los proyectos de re-valoración de lo oral son sólo algunos de los intentos por cuestionar el papel central de lo literario. Por esta razón expongo en esta misma unidad el trayecto que va desde reconocer la novela como discurso de la modernidad, hasta la aparición de nuevas narrativas basadas en la aplicación estética de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información, pasando por la llamada estética posmoderna con su más importante manifestación: la novela testimonial. Este aparte es, lo reconozco, el más denso, pero también el que cumple con el objetivo de actualizar la situación hoy de la narrativa.
La tercera unidad está dedicada a exponer teóricamente y mediante un ejercicio concreto, algunas técnicas de análisis de textos narrativos. Estas técnicas están basadas en los estudios de la narrativa literaria y aunque su aplicación se puede extender a otros textos, he preferido ilustrarlas con la aplicación sobre un cuento de Carlos Fuentes, el muy ponderado escritor mexicano. En esta aparte propongo la necesidad de hacer un doble ejercicio: el de análisis propiamente dicho y el de interpretación o recuperación del sentido del texto a manera de síntesis. Para el ejercicio de análisis planteo la atención a tres niveles del texto narrativo: el nivel de la historia, el nivel del relato y el nivel del discurso. El primero debe conducir a la respuesta de la pregunta. ¿qué narra el texto? El segundo nivel debe responder a la pregunta: ¿cómo narra el texto? Es el nivel de los procedimientos del relato. En el tercer nivel la atención es sobre el lenguaje y las hablas tanto del narrador como de los personajes. Si bien este último nivel es también formal, merece una mirada especial dado que el texto narrativo se diferencia de otros discursos porque introduce precisamente el habla en sus estructuras.
La interpretación es, en primer lugar, el ejercicio de articulación de los niveles y elementos descritos y hallados en el análisis, pero también es la apuesta personal por el sentido de todos esos elementos y del texto en general, apuesta motivada por las intuiciones surgidas de una sensibilización inicial ante el texto (hipótesis) ahora apoyadas por los hallazgos generados durante el análisis.
Espero finalmente que este material sirva no sólo como requisito de un trimestre, sino como pretexto para incursiones más profundas en el maravilloso mundo de la narrativa, y que algunos de ustedes se animen a hacer sus investigaciones por este lado. Al fin y al cabo, la vida toda es un relato maravilloso.
Jaime Alejandro Rodríguez, noviembre 2005
Unidad 1: Narración, narrativa, narratología: una distinción necesaria
Propongo como punto de partida diferenciar narración, narrativa y narratología. Grosso modo, pues adelante entraremos en detalles, narración es poner en palabras algo vivido, presenciado, escuchado o imaginado. Narrativa, en cambio, es proponer un pacto de lectura o interpretación de la narración que comprometa la actividad creativa tanto del que narra como de quien lee o escucha. Narratalogía, finalmente, es el conjunto de estudios y métodos creados para comprender objetiva y científicamente las narraciones.
Unidad 2: La narrativa contemporánea
Podemos narrar de diversas formas, dependiendo de la materia con la que lo hagamos. La más frecuente es la materia verbal, por supuesto, pero también se puede narrar mediante imágenes, sonidos u otros sistemas semiológicos (el cuerpo, la ropa, el multimedia, etc.). En cuanto a la narración verbal, ella siempre ha estado ligada a lo que podríamos llamar, siguiendo a Walter Ong, las tecnologías o soportes de la palabra: primero a la oralidad, luego a la escritura, y ahora, posiblemente, al hipertexto. Cada una de estas tecnologías ha despejado posibilidades expresivas que el acervo cultural acumula y potencia. Esto quiere decir que si bien la línea narrativa progresa, no elimina formas anteriores (lo que puede explicar, entre otras cosas, que la narración oral tenga tanta funcionalidad hoy como la narración digital). No obstante, estas nuevas formas han alterado los elementos de la narración verbal tradicional, (como el sentido de los personajes, de la acción y de los escenarios), y han innovado el conjunto de normas y criterios que configuraban hasta ahora la pragmática de la imagen narrativa.
Vaya a la primera parte de la Unidad 2
Unidad 3: Algunas técnicas de análisis narrativo
El análisis de textos narrativos se puede abordar de muchas maneras. De hecho, el esfuerzo por encontrar un modo para dar cuenta de lo que es legítimo decir de un texto narrativo ha dado origen a varias corrientes y escuelas que plantean, cada una, diversas maneras y estrategias de análisis. Quisiera aquí plantear una agrupación de procedimientos que, aunque esquemática, podría servir para orientar la decisión sobre el modo de acercarse a un texto narrativo literario.
Vaya a la primera parte de la unidad 3
Asedio a las narrativas contemporáneas: A modo de síntesis y propuesta de proyección
En esta parte propongo revisar el estado de la narrativa contemporánea, partiendo desde una perspectiva literaria y avanzando hacia su papel y uso en las ciencias sociales. Tras una distinción inicial de los términos: narración, narrativa y narratología, se muestra el trayecto que va desde la novela moderna hasta la narrativa digital, pasando por la novela de corte posmoderno y la literatura testimonio. El aparte culmina planteando la distinción entre texto como mundo y texto como juego. Luego se propone una reflexión sobre géneros literarios híbridos, para avanzar en la descripción de cinco narraciones mediáticas: periodismo, publicidad, radio, televisión y video. Después se desarrolla un aparte con los temas de relatos excéntricos y crítica dialógica. La última parte se dedica a describir los usos de la narración en campos distintos a la literatura: narración e historia, narración y antropología posmoderna, “etnotexto” y “oralitura”, nación y narración y narración y terapia
NARRAR PARA EDUCAR LA INFANCIA
Mi experiencia en la formación de educadoras infantiles, me ha llevado a descubrir en dichas profesionales, un grupo humano con potencias que solo emergen con aquellos seres sensibles y dispuestos a valorarlas en toda su dimensión, me refiero a los niños.
“Nos vamos a preparar por que hoy va a ser un día fantástico, nos vamos de excursión, escuchemos con atención, con orejas de elefante. Primero nos vamos a quitar los zapatos por que entraremos al bosque de Campanella, el que tiene alfombras de espagueti, por eso hay que caminar empinaditos, suavecito para no dañarle el piso. Chiis silenciooo ¿los escuchan? Son ellos, los violines de colores, felices llegaron danzando, uno de ellos me dijo que vienen de la ciudad del sol, donde hace mucho calor”
Un texto así, narrado, actuado para un público adulto, es mudo ilegible, posiblemente sin sentido; sin embargo, si cambiamos a un público infantil, no solo lo vivirá, sino que también será enriquecido, con nuevos personajes, sonidos y expresones, la educadora, día tras día, logra crear, recrear, imaginar y vivir historias, que trasmite a los niños con variedad de intenciones.
Me atrevo a decir que la capacidad de sacar historias de cada vivencia en el aula, no es tan consciente, por tanto, no se le la valora como una habilidad inherente a la educadora infantil, que en su momento contribuye a aproximar de manera dinámica y creativa a la mente del niño los contenidos del contexto y la cultura. Si la narración fuera motivo estudio y de reflexiones entorno a su papel en el contexto escolar. La educación de los niños estaría caracteriza por un acto comunicativo que vincula, construye y da sentido a las relaciones convirtiéndolas en actos más enriquecedores y humano.
Hay una mirada borrosa ante lo piensa, comunica y actúa la educadora infantil con el ánimo de formar, lo que pone en escena de múltiples formas, visos, y atuendos, es menos preciado, visto innecesario; cuando es justo esa gama de símbolos, lo que pueden dar cuenta, del lugar profesional y personal desde el cual se ubica la profesora para realizar su praxis, que sin lugar a dudas, dejará impronta: afectiva, del sentido del aprendizaje y de las relaciones sociales en el ser de cada niño.
En la medida que podemos narrar de maneras tan diversas la educadora es una narradora por excelencia en su discurso declarado y procedimental, de manera continua y creativa se vale de la palabra, para narrar el mundo los niños, por ello, la imágenes cobran vida por medio de una didáctica que huele a chocolate, un beso mágico que trae la paz, y un globo de jabón para salir el domingo con papá y mamá.
Si la narrativa es, una característica inherente a la praxis de la educadora, esta condición es susceptible de ser enseñada, por tanto, estructurarse en un saber que se debe dominar, en palabras de: Lyotard es un saber tradicional o popular. Esto quiere decir que se puede aprender y por tanto cuenta con lógica y estructura interna, que permite poner al alcance de los niños el mundo. Esta intención, permitiría que en la interacción con pedagógica, la narrativa de ficción, pueda ser parte natural del su saber hacer de la educadora. Lo que le implica que se vea reflejado en los ambientes de aprendizaje creados para conducir al niño, entornos donde se propicia pensar en absurdos e imposibles; en la “impertinencia”. Esta actitud, es la que contribuye en buena medida a dar a los entornos y actos pedagógicos, riqueza e imaginación, en una praxis rica en Saber- decir, el hacer- hacer y el hacer-ser
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