Nuevas tecnologías/¿Qué es lo virtual?
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Reseña del libro: ¿Qué es lo virtual?
Autor: Pierre Lévy
Editorial Paidos
Realizada por: Marco Bonilla, Juan Camilo Cajigas, Claudia Luque y Zulma Moreno
A lo largo de este libro el autor muestra cómo la sociedad se construye constantemente a partir de procesos virtuales llevando aparejado un incesante movimiento creativo. Esta dinámica virtual no es algo reciente (es más: siempre ha existido, en la medida en que es lo más distintivamente humano), sin embargo después de la segunda mitad del siglo XX, con la aparición de los nuevos sistemas de comunicación e información, se hace más evidente al acelerar y transformar las relaciones entre los seres humanos, aumentando su complejidad por cuanto una mayor cantidad de personas tienen acceso a las tecnologías. Es importante decir aquí, que los afectos juegan un papel fundamental en la manera como la humanidad se organiza, crea y orienta lo virtual.
El paso del hombre en la tierra está ligado a la fabricación permanente de herramientas y con ello el ingreso a nuevos espacios cada ves más elaborados. Es la actualización la que ha generado la creación “invención de una forma a partir de una configuración dinámica de fuerzas y finalidades‿ (pag 18) con la ayuda de la imaginación, la actualización responde a la solución de un problema, pero tan pronto ello ocurre surge lo virtual, entendido como lo que genera inestabilidad, en palabras del autor “lo virtual viene a ser el conjunto problemático, el nudo de tendencias o fuerzas que acompañan una situación, un acontecimiento, un objeto o cualquier entidad que reclama un proceso de resolución: la actualización‿(pag 18).
Lo virtual y lo actual son inseparables, aunque esté en oposición uno frente al otro. Para Lévy, la virtualización es el paso que hay entre lo actual y lo virtual y ello solo puede ocurrir en tanto el objeto o entidad actualizado se mantenga como problema siempre planteado. El escritor aclara que la virtualización no consiste en pasar de la realidad a un conjunto de posibles, pero si es un vector vital en la creación de la realidad. Virtualización es un desplazamiento del ser sobre la cuestión.
Una de las características principales de la virtualidad es que es desterritorializada, deslocalizada, no se puede atrapar en un espacio y tiempo fijos. Son las actualizaciones y acontecimientos las que sí están situados, por ejemplo las transacciones de dinero hechas en un cajero hacia otra ciudad o entidad bancaria ocurre en algún lugar no tangible pero, a partir de una serie de operaciones hay un efecto que provoca la actualización y como resultado se moviliza el dinero sin obstáculos de localización geográfica o de tiempo. En el ciberespacio las relaciones que establecen grupos de personas independientemente de su cultura, idioma, territorio evidencian como la dinámica de la virtualidad rompe con cualquier frontera. Esto es estar “fuera de ahí‿(pag 22), sin embargo no se debe desconocer que se requiere de un soporte físico.
Otra característica de la virtualización es lo que el autor denomina efecto Moebius, el paso del interior al exterior y del exterior al interior. Este se evidencia y desarrolla en diversos ámbitos como en las relaciones entre lo público y lo privado, lo propio y lo común, lo objetivo y lo subjetivo, la relación entre autor y lector, etc.
En este documento se puede observar cómo las múltiples creaciones del ser humano lo virtualizan constantemente. Inventos como los medios de comunicación y el transporte muestran cambios de tiempo y espacio, coexistiendo con otras velocidades y tiempos, como ocurre en las calles de Bogotá con las carretas tiradas por caballos al lado de automóviles y bicicletas. Se entiende aquí la multiplicidad de tiempos y espacios que seguirán mutando así como el proceso de heterogeneidad de las personas.
Es claro que la virtualización es lo que problematiza el ser de cualquier entidad y al ocurrir esto surgen nuevas formas, no hay un original que indique una identidad fija. De esta manera el autor explica detalladamente la virtualización del cuerpo, del texto y de la economía.
La virtualización del cuerpo
La virtualización del cuerpo está dada a partir del uso de las tecnologías. Desde el empleo de accesorios como gafas, aretes, hebillas, pasando por los transplantes de órganos y la implantación de prótesis y mecanismos para diferentes partes del cuerpo hasta el manejo de las emociones con sustancias químicas para el cerebro. Hay una transformación a nivel físico y psíquico, una autocreación que altera las percepciones auditivas, visuales y táctiles. De otra parte la imagen corporal que se proyecta al exterior, se afecta con el uso de cámaras de fotografía, de video, teléfonos, entre otros, como si se pudiera estar en varias partes a la vez, con una materialidad corporal diferente, por segmentos; la voz, la imagen en el video o las palabras en el ciberespacio.
En esta dinámica de hibridación el cuerpo se vuelve público, colectivo, sin territorio fijo. Los órganos donados, la sangre, los implantes, retornan a lo privado cuando se integran a un individuo. Esta especie de movilidad de segmentos corporales conforman lo que Lévy llama el hipercuerpo, un cuerpo construido con la participación de distintos individuos, entre donantes, médicos, científicos y pacientes, es la reinvención social del cuerpo.
La virtualización del texto
Puede decirse que, desde sus orígenes, el texto es un objeto virtual que se actualiza constantemente por medio de la lectura e interpretación del lector. La virtualización del texto está en estrecha relación con la lectura y a partir de allí con la fabricación y actualización del sentido. Mientras se está haciendo el recorrido por el texto, simultáneamente se hacen asociaciones con imágenes y otros textos que construyen al individuo. “Aquí no es ya la unidad del texto la que está en juego, sino la construcción del yo; construcción siempre por hacer, siempre inacabada‿ (pag 36). El texto es una especie de interfase con nosotros mismos, moviliza las ideas y los pensamientos, las maneras de entender el mundo, de sentir de imaginar y de crear.
La movilidad que caracteriza la virtualidad permite organizar, jerarquizar, realizar enlaces con las diferentes áreas de sentido. Para el autor todas las maneras en las que el sujeto se está construyen pueden entenderse como un hipertexto.
La escritura es el inicio de un acelerado proceso de virtualización de la memoria, en la época moderna y en la contemporánea el mensaje que lleva tiene un tratamiento diferente. En ambos casos se desincroniza y deslocaliza de su fuente de emisión. En el primer caso el proceso es más lento y tiene la tarea de volver el mensaje universal con un carácter científico o religioso, perfeccionándose a partir de distintas técnicas hasta llegar al texto impreso, que por su carácter es estático y cerrado. Para el segundo caso el mensaje se transmite a gran velocidad, en textos abiertos y móviles, que se pueden contextualizar y actualizar, con la participación de muchos autores.
En cualquier caso lo virtual se hace presente cuando se actualiza el mensaje y se asigna una interpretación, sin embargo los nuevos avances tecnológicos favorecen un tratamiento distinto del texto: el lector de pantalla no hace una lectura lineal, puede ser discontinua, lo que lo vuelve también un escritor. Es la subjetividad la que conduce el tipo de asociaciones y conexiones que se desean se realizaran. Conexiones con dos hipertextos, creación de vínculos, saltar por diferentes nodos, generar enlaces con personas que aportan a la construcción del hipertexto. Para Levy aquí es donde surge la problemática, en el acoplamiento dado entre el procesador, los programas de lectura, el navegador y el lector.
La participación colectiva en la construcción de un hipertexto contiene el aporte subjetivo de variadas personas, sin embargo cuando un lector particular se relaciona con este, de alguna manera pierde contacto con los coautores, “le pide al texto que le haga pensar aquí y ahora‿(pag47). Estos acercamientos con el texto digital hacen pensar en nuevas mutaciones e invención de otros sistemas de escritura en el inmenso mar del ciberespacio para aumentar su potencial (lo que llama Lévy: el surgimiento de una nueva cultura del texto)
La virtualización de la economía
Como lo muestra Pierre Lévy la virtualización hace presencia en todas las esferas en donde la subjetividad se produce. El mercado, las finanzas, la construcción de conocimiento e información, también son de carácter virtual. La economía local y global se organiza de acuerdo a los cambios que ocurren a diario en las diferentes sociedades, es esta dinámica la que permite el desplazamiento de dinero, las inversiones, el pago de deudas o la adquisición de las mismas, entre muchas otras actividades del mercado.
La moneda es un objeto virtual y la primacía de la economía monetaria es una manifestación de virtualización. Este proceso se realiza colectivamente hasta llegar a acuerdos que permitan todo tipo de negociaciones. El uso de la tecnología es imperativo, la velocidad con que se realicen las operaciones determinará las ganancias o perdidas que se obtengan. “El mercado financiero internacional se desarrolla en estrecha simbiosis con las redes y las tecnologías intelectuales de soporte digital y tienden hacia una especie de inteligencia colectiva‿(pag 51)
En el documento es de gran importancia la construcción de colectivos inteligentes, pues son estos los que determinarán el futuro de la economía (y de la cultura en egeneral); ya no será la obtención de dinero virtual sino la capacidad creativa de construir conocimiento lo que determine la riqueza de un pueblo, grupo o individuo. En la actualidad, la información y el conocimiento son bienes económicos, fuentes de producción de riqueza. El conocimiento ha dejado de ser estable las posibilidades son infinitas por tal razón hay que adentrarse en nuevas búsquedas que develen otros tipos de riquezas.
Además, la relación con el conocimiento ha cambiado. Cada vez que se introduce una nueva tecnología o cambia la configuración socioeconómica se pone en cuestión la jerarquía y el orden de los conocimientos. Por esta razón el saber debe ser una figura móvil, convertirse en flujo.
El conocimiento no está anclado en un soporte material lo que le permite viajar, desplazarse de un individuo a otro, de un individuo a un procesador o de un procesador a otro. La circulación de conocimiento ha ampliado su objeto; dejo de estar encerrado en ámbitos como la academia y los expertos para hacer del total de ciudadanos su objeto. Para el autor el conocimiento y la información no pertenecen a la esfera de lo material ni a la de lo inmaterial, aclara que pertenecen al orden del acontecimiento o del proceso. La información y el conocimiento generan posibilidades de crear nuevos problemas y de darles solución, “toda puesta en práctica efectiva de un saber es una resolución inventiva de un problema‿ (pag 55).
Más adelante se hace una diferenciación entra los bienes de consumo y los bienes virtuales. Los primeros están expuestos al desgaste, a la destrucción, a la perdida de potencial por ser de carácter real -sin que esto niegue su procedencia virtual- entre tanto los segundos (conocimiento e información), al no tener un soporte material fijo y al ser desterritorializados, deben ser actualizados para que sigan teniendo valor, sentido y especialmente para que sigan abriendo espacios de interpretación y solución de problemas. Este postulado de la idea de bienes que se pueden consumir sin destruir o sin perderse, va en contravía del postulado de la escasez, que se funda en el carácter destructor del consumo, propio de la teoría económica clásica. Para el autor, esto hace prever la aparición de una economía de la abundancia (en contraposición a la de escasez) y sus prácticas romperán profundamente el funcionamiento de la economía.
En la época contemporánea el trabajo depende de la información y del conocimiento que se tenga ligado a una permanente actualización y asociación con otros saberes. Anteriormente, el trabajo se podía medir en unidades de tiempo (categoría posible/real). Aún cuando esta práctica todavía se mantenga, en los tiempos del ciberespacio ya no se vende la fuerza sino la competencia y el trabajo se desarrolla fuera de la hora de medición clásica, se apela a la creatividad de los individuos y su capacidad de asociación para construir, al parecer la riqueza y éxito se encuentran allí.
Las mutaciones que generan los nuevos sistemas de información y comunicación en las distintas dimensiones de la vida humana, sugieren otros tipos de economía, se pasa de una economía de cambio a una economía de uso. De esta manera la información y conocimiento que están en la red se actualizan al ser leídos, surgen múltiples significados y sentido. A la problemática del pago que se debe realizar por el uso de esta información surge la idea de pagar en tanto se actualice, por otro lado la información que se pone a circular en el espacio virtual sería gratuito.
A lo largo de todo el libro el autor hace referencia a una construcción colectiva de nuevas subjetividades, maneras distintas de entendernos y de entender el mundo, como si la humanidad fuera un hipertexto que se articula de acuerdo a afinidades, afectos o deseos. Propone entonces la idea de una inteligencia colectiva con un macro-psiquismo particular:
“Una conectividad o un ´espacio´ en constante transformación: asociaciones vínculos y caminos. Una semiótica, es decir un sistema abierto de representaciones, de imágenes, de signos de todas las formas y las materias que se mueven en el espacio de las conexiones; Una axiología o <<valores>> que determinan tropismos positivos o negativos, cualidades afectivas asociadas a las representaciones o a las zonas del espacio psíquico; Una energética, que especifican la fuerza de los afectos inherentes a las imágenes‿(pan 63) .
Virtualización de lo humano
Lo humano se ha creado a través de tres procesos de virtualización fundamentales: el del lenguaje, el de la técnica y por último el de las instituciones y su complejidad. Para el autor el lenguaje abre el tiempo al pasado, al presente y al futuro, lo desnaturaliza. Nos ayuda a apartarnos del presente (del “aquí y ahora‿). Dice que al buscar posibles respuestas a problemas apelando a la experiencia se evidencia que se vive en el tiempo como problema. Con la aparición del lenguaje los procesos sociales toman mayor velocidad.
La técnica como otro de los aspectos importantes que han creado lo humano se perfecciona en un proceso de virtualización. La técnica es virtualización de la acción. A partir de la técnica se virtualiza el movimiento, para luego cristalizarse en herramienta y esta a su vez se actualiza con cada nuevo uso para solucionar diferentes problemas. Las herramientas a su vez virtualizan funciones motrices y cognitivas. Es importante decir que la herramienta sufre un desgaste de potencial, pero le técnica al ser virtual solo tiene posibilidades de mutación o transformación. La construcción social también es un proceso de virtualización permanente. Sistemas como la religión, la moral, las leyes, son dispositivos sociales (de control) para virtualizar las relaciones de fuerza, los instintos o los deseos inmediatos.
Operaciones de la virtualización
Lévy se pregunta si existe una receta para lo virtual y para demostrar una hipótesis a este respecto decide tomar tres operaciones del lenguaje (la gramática, la dialéctica y la retórica), las cuales en sí mismas encierran operaciones que casi siempre son empleadas en los procesos de virtualización. Estas operaciones son clave de la potencia virtualizante del lenguaje y caracterizan también a la técnica y a las relaciones sociales: son capaces de hacernos escapar del aquí y el ahora.
Aparentemente el lenguaje remite al mundo de la significación mientras que la técnica da la sensación de pertenecer sólo al campo de la acción. Sin embargo, la técnica también construye sentido y significación por operaciones de sustitución y abstracción (al igual que el signo en el lenguaje). Por ejemplo, los grifos de los baños significan que uno ya no tiene que ir al pozo a conseguir el agua. Además, la producción de artefactos alcanza un estado retórico cuando participa en la creación de nuevos fines.
La gramática es fundamento de virtualización porque fragmenta, crea partículas virtuales, que luego se unen en la escritura. La escritura y luego la imprenta continúan este proceso de virtualización, al separar el texto de la huella directa de los movimientos musculares. Luego viene la informática, que estandariza elementos para permitir la compatibilidad entre diferentes sistemas de información.
De otro lado, la dialéctica, por sustitución, puede dar a una identidad real una función diferente, otra identidad, otra significación, un segundo mundo no estático y receptivo a la alteridad.
Las figuras gramaticales, dialécticas y retóricas también se extienden a los procesos de virtualización de las relaciones sociales por medio de la fragmentación, la sustitución y creación de nuevas finalidades y significación.
De acuerdo con Levy las tecnologías de la comunicación y de la información afectan profundamente los distintos tipos de inteligencia, haciendo que algunas puedan existir en espacios particulares o en algunos casos, estar demasiado influenciadas por otras forzando su desaparición. De otra parte el autor explica que las transformaciones de la comunicación y las tecnologías intelectuales provocan también cambios en la economía y la política. Así en este momento las nuevas tecnologías han propiciado la organización de mapas inéditos en dichas dimensiones de la vida humana impulsando el encuentro de lógicas que emergen con valores cambiantes e inestables, así resulta interesante ver la integración de personas que tienen ideas en común y pueden devenir en colectivos inteligentes.
Para el autor, los humanos son seres de lenguaje lo que favorece una mayor dimensión colectiva, es decir en el momento en que se virtualizan las ideas a partir del lenguaje y se cristalizan en herramientas que a su vez se vuelven públicas, se empieza a tejer una red inteligente desde el pasado. Las creaciones de nuestros predecesores nos siguen acompañando aun que sin mantener una forma original porque, cada generación entabla un diálogo diferente con ellas actualizándolas en un movimiento continuo de cambios y mutaciones de formas y sentidos. “En efecto, la dimensión social de la inteligencia está íntimamente vinculada a los lenguajes, a las técnicas y a las instituciones, notoriamente diferentes según los lugares y las épocas‿(pag 90).
En busca de argumentos que le permitan explicar el concepto de colectivos inteligentes, se vale de la biología y su modelo darwiniano para, entender primero la existencia de un espíritu que esté en sintonía con un sujeto heterogéneo, múltiple, distribuido, y cooperativo/ competitivo y como lo propone el autor que esté siempre en un proceso autopoiçetico. La relación que hace entre el espíritu y las máquinas darwinianas es que demuestran una capacidad de aprendizaje no dirigido, una capacidad de autocreación continua.
Sin embargo no es suficiente tener la capacidad de autocreación, y autopoieses, para formar un colectivo inteligente; para que ello pueda darse es de vital importancia la presencia de los afectos como fundamento del psiquismo individual y colectivo. Toda las construcciones de los seres humanos están bañadas por los afectos, por la parte interna de nuestro ser, independientemente de los niveles de conciencia que se tenga en ello; pero a la vez nuestro interior está conformado por ese exterior.
Este documento es altamente positivo y muestra a los colectivos inteligentes como una posibilidad de emplear el conocimiento para beneficio común en donde todos los participantes aporten sus habilidades y capacidades con una voz propia, para vincularse en proyectos comunes a nivel global. Para el autor es como la elaboración de un hipertexto construido con múltiples psiquismos teniendo en cuenta que cada uno tiene afectos, tensiones y agitaciones conflictivas particulares pero ello no impide que sean parte de un todo.
Con el uso continuo y las mutaciones que sufrirán los sistemas de comunicación e información se plantea la eclosión de nuevas formas más evolucionadas de inteligencia colectiva. Aquí cabe preguntarse ¿cómo se pueden jalonar estos procesos de transformación en amplias poblaciones que quedan día a día más alejadas del acceso a los nuevos sistemas de comunicación e información?; ¿Cómo hacer para que la velocidad con que la virtualidad impulsa los cambios no desvié la idea de los colectivos inteligentes convirtiéndose en parte del mercado de masas?.
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